SandwiChez Josep Tarradellas| Restaurantes enBarcelona| Guía del Ocio y Cultura de Barcelona

SandwiChez Josep Tarradellas

Las cosas bien hechas tienen un nombre y aquí puedes encontrar una larga lista de bocadillos y ensaladas apetecibles a todas horas.

Texto: Albert Fernández

 

Desde 2010, la cadena de bocadillerías SandwiChez ha abierto 5 locales en Barcelona, a razón de uno por año hasta 2014. 

 

En ese tiempo, SandWichez ha instalado las genuinas credenciales de su galería asimétrica de locales, creando espacios que comparten un cosmos, pero que se distinguen unos de otros para preservar una identidad propia para cada local. El nuevo SandwiChez, ubicado en una esquina soleada de la avenida Josep Tarradellas es una apuesta segura para comer de una manera saludable, ligera y difrutar de una serenidad ambiental exquisita. 

 

El responsable de la cadena, Xavier Sánchez Taulé, me acompaña tomando uno de sus suculentos zumos acompañado de, claro, un sabroso sandwich, mientras demuestra que lo suyo son los detalles y el perfeccionismo. La de SandwiChez, comenta, "es una apuesta más filosófica que de precio". De ahí que, pese a que todo lo que puedas encontrar en la carta sea asequible para cualquier bolsillo, lo que realmente importe sea la calidad de cada plato o bebida, y la forma en que se hacen las cosas en cada local.

 

 

En SandWichez, las olivas son marroquinas, traen la leche bien fresca de la Granja Armengol de Vic, el aceite se va a buscar a Les Garrigues, el queso a la Plana de Vic, las sillas a un restaurador de Girona, el café es una especialidad arábiga de Costa Rica, y el pan se llega a pedir a seis proveedores distintos.

 

Bocadillos y ensaladas, llano y raso, pero montados con esmero y lo mejor de cada casa. Nos dejampos seducir por su New Yorker (pastrami, cebolla cocida, mostaza Dijon y espinaca); su ensalada de queso fresco, lechuga, sésamo, miel, tomate, manzana y cebolla crujiente (a combinar con sus tres salsas caseras); la sencilla flauta de ibérico, de una calidad incontestable, en unas virutas que son regalos divinos; o la estrella indiscutible, su zumo natural de zanahoria, naranja y manzana.

 

 

Todo el espectáculo colorido de la barra y sus variaciones en forma de sandwich y ensaladas se ve correspondido con esplendor con el detalle de la decoración del local. El almacen a la vista, las mesas y sillas con aire de aula antigua, todas diferentes, con sus imperfecciones y despliegue cromático, le dan al local un aire genuino y una personalidad propia, muy alejados del concepto de franquicia. Por la sala, además, el sonido circula a la perfección, y cada mesa está perfectamente iluminada con unas lámparas tan bonitas que te las quieres llevar a casa. Todos esos elementos nacen de la inquietud por el detalle de Xavier Sánchez Taulé, que recorre varios anticuarios y, en este caso, una nave industrial de la Bisbal de l'Empordà, para lograr la ambientación y el carisma de cada local SandwiChez.

 

Cuando llega la hora de los postres, un gran surtido de yogurts, pastas y pasteles pueden amenizar el final de una comida, o convertirse en los grandes protagonistas de un buen desayuno. 

 

 

Además, cuando llega la hora del café, el espectáculo del buen gusto de SandwiChez alcanza una culminación espectacular. "Al final", comenta Sánchez Taulé, "lo importante son las manos que hacen las cosas. Conocimos al barista Kim Ossenblok, uno de los más reputados especialistas en la manipulación del café de alta calidad. Él nos dio patrones y cursos de formación, y ahora nuestros camareros y camareras usan la cantidad apropiada de la carga, los cafés salen con crema y nos con espuma, y además saben dibujarte un corazón y otras figuras sobre la crema"

 

Para desayunar, comer, merendar, cenar o entre horas. Siempre que el hambre nos salude y necesitemos estar en un lugar agradable donde nos traten con amabilidad y cercanía, podremos visitar SandwiChez, y disfritar de su larga lista de bocadillos, enrollados y ensaladas.