Restaurante Arola (Hotel Arts)| Restaurantes enBarcelona| Guía del Ocio y Cultura de Barcelona

Restaurante Arola (Hotel Arts)

Los domingo de Arola ofrecen varias exclusiviadades en un entorno aireado y aromático, con una selección deliciosa.

Como todo restaurante de primer nivel en un hotel de cinco estrellas, éste es complicado de abarcar en una sola reseña. Por eso hoy vamos a fijarnos detalladamente en la oferta de brunch dominical que acaba de estrenar el restaurante de Sergi Arola en el Hotel Arts de Barcelona.

 

Dicen que el brunch está de moda, pero llega el domingo y todo el mundo está de comida familiar. Realmente no hemos cambiado tanto el chip como dicen las revistas, y los pocos que lo han hecho tienen, incluso, demasiada oferta donde escoger en Barcelona. Entonces ¿qué vienen a cubrir 'Los Domingos de Arola'? Pues, en realidad, llegan para abrir mercado más que para aprovechar huecos, y es que, de las muchas propuestas similares que llenan la ciudad –Federal, Tonka, Dime, Picnic o el de los hoteles Hotel Majestic y Mandarin Oriental–, éste puede presumir de varias exclusividades.

 

En primer lugar, el espacio: tanto si eligen comer en la parte interior o en la terraza –o en las dos–, el mar queda realmente cerca de la parte del Hotel Arts que ocupa el Arola, justo detrás del pez dorado de Frank Gehry que tendrán a pocos metros. No es eso, sin embargo, lo que da originalidad a la propuesta: la parte exterior, a parte de cómodos sofás y un jardín aromático, pone a disposición del comensal un DJ en vivo durante todo el servicio, una estación de crêpes y gofres, un carro de helados y una barra de cocktails. Y algo más, esto sí, rompedor: un futbolín y una mesa de pimpón. 

 

 

Otro elemento característico del brunch en Arola es la combinación de menú abierto con el buffet libre. Tras una bienvenida a base de bollitos de pan, cruasanitos, aceite y mermeladas, la carta propone tres o cuatro platos (tabla de ahumados, embutidos o quesos; entrantes; huevos; y mar y montaña) con varias opciones donde elegir de cada categoría, pero deja totalmente abierto el camino de los postres. Crêpes, gofres y helados, como hemos dicho, pero también bocaditos dulces, golosinas, bombones… Tanto como quieran y sin prisas, la tarde está ahí para dejarse llevar por el azúcar junto a un buen café o un cocktail.

 

Con todo, lo que nos hace recomendar definitivamente este plan de domingo es la cocina del Arola y el toque de su chef. De entre los platos del menú brunch destacan tres, especialmente logrados: los huevos benedictinos con papada de cerdo confitada y foie gras, cremosos, servidos sobre una tostada que se deshace; la merluza al vapor con dashi y verduritas, cocida a la antigua, en su jugo; y por último, el arroz negro de sepia con guisantes, un escándalo que entra por los ojos y sorprende al paladar en suavidad de texturas e intensidad de sabor.

 

En definitiva, una alternativa al domingo de suegros, padres, hijos o nietos que, por un día, pueden hacerles sentir como si, en vez de acabando la semana, estuvieran comenzando unas vacaciones de primera. Sergi García