Nass Restaurant| Restaurantes enBarcelona| Guía del Ocio y Cultura de Barcelona

Nass Restaurant

Judici, 5 (junto Pº Borbón) (Barceloneta). T. 93 221 75 64. www.nassrestaurant.com Recién inagurado por el chef Rachid Zahí, que después de su carrera profesional con los mejores chefs de España nos ofrece aquí su cocina de autor con productos mediterrán

Rachid, cocinero de largo recorrido, es saharaui de El Aaiun aunque de educación francesa. Y fue en La Coupole y en Maxim's, dos de los restaurantes más afamados de París, donde, siendo aún muy joven, se inició en las complejidades de la cocina francesa y, por extensión, de la gran cocina europea. Cuando consideró que ya podía empezar a valerse por sí mismo, decidió ampliar horizontes geográficos y culinarios. Una gira cultural y de trabajo que lo llevó de Francia a Turquía pasando por Noruega y Grecia. Su siguiente etapa fue Catalunya, concretamente como chef en el restaurant El Bosc de la Cerdanya y, posteriormente, en el Sant Bernat de Montseny. Tras varios cursos de cocina con Ferran Adrià y Sergi Arola y un stage en el Juan Carlos I, decidió que ya iba siendo hora de independizarse e instalarse por su cuenta, para lo cual creó el restaurante Nass. Consciente de que la cocina marroquí no tiene aquí el prestigio que se le otorga en Francia, Rachid aplicó su experiencia en la cocina catalana, una decisión de la que no se arrepiente. Pese a estar junto a la playa, Nass es quizás el único restaurante de la Barceloneta que prescinde de arroces, paellas y fideuás y se centra en la comida catalana con toques internacionales y, paralelamente, en la cocina internacional con toques catalanes. Lógicamente, la afluencia de turistas es insignificante. Su cocina honesta, que opta por la mejor materia prima de La Boqueria y la trata con el habitual savoir faire de Rachid, supone un enclave de buena comida tradicional catalana en un entorno dominado por las paellas. Rachid se permite una única concesión: respetando las tradiciones, los jueves y fines de semana ofrece arroz caldoso marinero. Un arroz que nada tiene que envidiar al entorno. POR RAFAEL TAIXÉS