El Vaso de Oro| Restaurantes enBarcelona| Guía del Ocio y Cultura de Barcelona

El Vaso de Oro

Balboa, 6 (Barceloneta). T. 93 319 30 98. Tapas. Ab. de 9-24 h. (12-21 €).

Dentro de las señas de identidad gastronómicas y humanas de la Barceloneta figuran bares, baretos y restaurantes que han sabido mantener unas características propias. Definen un listado, un mapa, en el que aparecen locales como La Electricidad, La Cova Fumada o El Vaso de Oro. En El vaso de Oro la clientela responde al perfil de los amantes de la cerveza bien tirada, de las ensaladillas con pedigrí. La historia de esta casa de larga barra, con espacio mínimo entre el comensal, las puertas y cristaleras de entrada, se inició en los años 60, cuando su fundador se trae de Alemania el concepto de la cerveza bien servida, la ensaladilla variada y el pan negro como soporte de anchoas. Dentro del contexto duro de la Barceloneta de la época, una ensaladilla con pan, una cerveza con posa vasos y una decoración con grandes jarras a la manera de las tabernas de Munich era una puerta abierta a la imaginación, a la celebración dominical. La propuesta no ha cambiado. Sigue siendo, por su situación, la puerta de entrada al tapeo de la Barceloneta. Pero buscar refugio en su barra requiere respeto a una clientela adicta, un grupo humano que interactúa con los camareros como si se tratara de un club casi privado, de un lugar concreto con leyes de trato no escritas. Una vez tenemos la primera cerveza en la barra, es cuestión de contemplar el expositor. En mi caso me apunté a la ensaladilla rusa, resuelta según los cánones que parecen haberse olvidado en todos bares: un engrudo trufado de guisantes ácidos. Buena ensaladilla que ha dejado para otra ocasión el pan negro con tomates y anchoas. Tampoco he pedido las rabas con las que tan bien se lo pasaba mi vecino del codo a codo, sino que he compartido unas morcillas. Este tipo de embutido marca carácter. Cuando es bueno, suelen ser sabrosos los chorizos, así que hemos dado un paseo por este circuito, antes de buscar el plato fuerte, que se establece a partir de las planchas. Una cocción sencilla de la que se obtienen gambas con alcurnia, rape o atún al punto, contrincantes de una de las recetas estrella de la casa, el Pepito. El servicio de un filete entre pan que se creó en Madrid para un corredor de bolsa al que llamaban don Pepito, es una oferta en vías de desaparición. Por suerte aun disponemos de El Vaso de Oro para darnos este gustazo, entre cervezas múltiples, todas buenas y unos comensales que son adictos a su carta inamovible y a la práctica de la tertulia mediterránea. Sabiendo cueles son sus pros y sus contras, este Vaso sigue siendo imprescindible para los seguidores de los rituales gastronómicos populares.