Chulapio Coctails & Crêpes| Restaurantes enBarcelona| Guía del Ocio y Cultura de Barcelona

Chulapio Coctails & Crêpes

La primera cocteleria-creperia del Raval abre sus puertas para regalarnos experiencias de maridaje espectaculares.

Texto: Albert Fernández

 

Tienes ganas de dulce, pero no renunciarías a tomarte algo. Cuántas veces nos ha pasado. En esos momentos nos suelen entrar las dudas, y al final nos decantamos por una u otra cosa, considerando que dulce y bebida son incompatibles. Qué equivocados estábamos, y qué bien nos lo demuestran en Chulapio, maestros en maridar cócteles como el kir breton, con crepes y galettes

 

El raval ya tiene su primera cocteleria-creperia. Después del éxito de la primera creperia, el barman Álvaro Riquelme y el chef Marc Serracanta (también socio de La Taquería, un mejicano de Sagrada Familia), los jóvenes socios que dieron forma a esta idea, vuelven a unir fuerzas para repartir delicias y crear un espacio carismático en la popular calle Botella, justo en frente del mítico Big Bang Bar.

 

 

Chulapio es un pequeño local que se hace acogedor desde el momento que abrimos la puerta y nos encontramos con los saludos desde la barra, las mesas íntimas del piso inferior y el coqueto espacio del piso de arriba: la luz, el ánimo de la gente, la gloria de ver como preparan con arte ese crêpe calentito que estás a punto de devorar, la música que suena... Todo nos puene de buen humor en Chulapio. Cuando empezamos a probar sus platos y combinados, ya no te cuento. 

 

Aquí todo se hace a mano, y se logra por méritos propios de la gente de Chulapio: la bebida, la comida con ingredientes totalmente naturales e ideas propias, e incluso el local, que los fundadores reformaron con sus propias manos, tapizado del sofá y pulimento de la barra incluidos. 

 

Primer punto a tener muy en cuenta cuando desplegamos la carta: la diferencua entre crêpe y galette, algo que raramente sabremos encontrar en un local de nuestra ciudad. La gente tienda a confundirlos, pero las dos masas son diferentes, y se usan para diferentes combinaciones de gustos. La masa del galette es más salada, y se elabora partir de agau, harina sarracena y, claro, sal. 

 

 

Lo ideal de la combinación de crêpes y galettes con cóctels es que la apertura de sensaciones tiene horizontes infinitos. Las raciones son generosas, así que, cuando acudimos en grupo, con tal de probar más platos, se nos ofrece la posibilidad de servir el crêpe cortado, con palillos, para compartir. 

 

Entre nuestras combinaciones favoritas se encontrarían la combinación de sabores del Kid Breton, un cóctel de vino espumoso con cassis y fresa, visualmente muy atractivo, que en Bretaña se suele acompañar con una galette, como podría ser la de salchicha, cebolla caramelizada y emmental, pero también encaja a la perfección con crêpes dulces como la de chocolate y plátano.  

 

También resulta muy recomendable probar una copa de sidra con la galette 'completa', una delicia de queso emmental, jamón y huevo

 

Las posibilidades son infinitas: Negronis, Cosmopolitans, Pisco Sours y Mojitos que brindan con crêpes de nutella, miel, dulce de leche o galettes de brie, champiñones, salmón, jamón serrano... Si nos perdemos en dudas a la hora de elegir, en Chulapio siempre nos ayudarán con observaciones, consejos y complicidad. La cuestión es abrir bien la imaginación y el paladar, y dedicarse a disfrutar sin más, porque este es un rincón de la ciudad perfecto para evadirse y refugiarse en delicias.