Bodega 1900| Restaurantes enBarcelona| Guía del Ocio y Cultura de Barcelona

Bodega 1900

Este concepto de restaurante de Albert Adrià hace que todas las horas puedan parecer mediodía para disfrutar del aperitivo.

Esta es la vermutería de Albert Adrià, situada en frente del restaurante Tickets. El concepto es simple: una vermutería convertida en un restaurante para comer sentado. 

 

La idea proviene del éxito de 41º (una coctelería transformada), del restaurante Tickets (más de tapeo) y del Pakta (de estilo japoperuano). Con la llegada de Bodega 1900 se consagran los restaurantes de los hermanos Adrià como una pieza clave dentro de la creatividad de elBulli

 

Bodega 1900 tiene una amplia oferta de tapas que no sólo destacan por su sabor, sino que también lo hacen por su presentación. La idea de aperitivo-menú hace que la carta esté compuesta de tapas seleccionadas para iniciar el vermut, seguir con los confitados y escabeches, etc. 

Texto: Virginia Antonín

 

Una cosa hay que dejar clara: para ir a la Bodega 1900 hay que ir con la mente abierta y con ganas de disfrutar. Sin duda, son dos premisas que al salir del local veréis tremendamente satisfechas.

 

La intención era hacer una merienda tonta, así en plan para probar. Y el resultado fue maravilloso. 

 

Para empezar, la esferificación de aceitunas es algo que debe probar cualquier persona que se acerque al Bodega 1900. Una explosión de sabores que hace que quieras repetir. Se sirve en una tabla adaptada para las chucharas donde ubican estas magníficas aceitunas, una de anchoa y otra de piparra. 

 

Por otro lado, los tomatitos confitados son otra delicia. Su sabor lleva a los recuerdos más rústicos gracias a las hiervas donde se confitan los tomates. Otra sorpresa es la secallona servida en una tabla de madera con navaja para cortarla al gusto. Es increíble el cuidado y mimo que dedican a la presentación, algo que sin duda se agradece. Después podemos seguir con las bravas de Albert, la rubia gallega o el escabeche de bonito, seductores desde el primer mordisco. Si algo queda pendiente es el bocadillo de calamares. Una reinvención de este clásico madrileño que es necesario probar. Y, por último, quizás un canelón de pollo y foie que quita el hipo.

 

Si pensáis que no encontraréis un postre a la altura después de todo lo dicho, os equivocáis. Dos recomendaciones: el mil hojas de nata y la mandarina .

 

Bodega 1900 es de esos restaurantes que pican un poco en el bolsillo pero que vale la pena por el grado de satisfacción que genera en los clientes. 

 

En cuanto al local, pequeñito y bien ubicado con una decoración propia de una bodega. El pequeño detalle que marca la diferencia son los tomates en rama colgados y las fotografías de polaroid colgadas en las bigas del techo, como recuerdo de algunos de los clientes. 

 

Mi recomendación: Dejad que sea el servicio de Bodega 1900 quien configure vuestro menú, os aseguro que os sorprenderán y viviréis la experiencia de una forma brutal. Vosotros podéis elegir siempre, así que en esta ocasión dejad que os sorprendan porque, de verdad, lo harán de principio a fin. 

Bodega 1900

Carrer de Tamarit, 91, 08015 Barcelona

933 25 26 59

Barcelona


Especialidad: Tapas