Bar Cañete| Restaurantes enBarcelona| Guía del Ocio y Cultura de Barcelona

Bar Cañete

La apuesta se amplía y se bifurca para dar en dos formatos el mismo saber hacer, la misma cocina a dos tempos de disfrute.

Dos años y medio después de la primera parte de Bar Cañete, en pleno Raval, en plena crisis, la apuesta de José María Parrado se amplía y se bifurca para dar en dos formatos el mismo saber hacer, la misma cocina a dos tempos de disfrute. 

 

CAÑETE BARRA

Olor, vaivén, acción. Las pocas mesas de la entrada mienten, aquí se lleva la silla alta, el codo a codo, el pica-pica compartido y el cara a cara con el pinche. Diremos show cooking, claro, pero desde que el bar es bar esto ha sido comer en la barra. Y aquí, el nombre es exacto aunque suene a humo y a frito, pues entre el ajetreo de la cocina y el ruido de comensales, una súbita clase impone su marca: jazz de los sesenta, impecable color marinero y unos platillos que no salen de cualquier horno nos ponen en aviso, nos dicen donde estamos.

 

Es el caso del steak tartar, los pinchos morunos, el canelón de pularda y foie, un increíble cocotte de rabo de toro y una croqueta de jamón, artesanal más que casera, de las que cuesta encontrar en esta ciudad post-tapa. Piezas sueltas, raciones combinables para una comida ágil y un trago corto (de una carta de vinos, eso sí, excelente, con un Do Ferreiro 2011 o un Llebre 2010 a copas, por ejemplo) pero sin estrés, con el buen cuerpo que dejan la mejor materia prima y la cocina de siempre.

 

 

CAÑETE MANTEL

La solemnidad de los lugares donde se deciden cosas importantes. La intimidad. La pulcritud. Un bistró si el bistró hubiera sido español, con sus licores, sus lamparitas tenues, sus espejos con marco y sus animales disecados. Quietud, señorío y ritmo bajo para escuchar sin esfuerzo el mismo jazz que al otro lado de la pared. 

 

Es que las cosas quieren su tiempo. Una botella de San Vicente no entiende de prisas. Ni un jarrete de ternera en pie, ni el pulpo gallego a la brasa. Ni el muslo de cordero lechal con polenta, ni ninguno de los platos servidos en mesas pequeñas pero igualmente pensados para compartir. Los hay que piden incluso 48 horas, antelación con la que hay que reservar clásicos de la cocina internacional como la langosta roja a la Cardinale. Siéntense, miren la carta, monten su propio menú junto al chef Josep Maria Masó. Tómense su tiempo.

Bar Cañete

Carrer de la Unió, 17

93 270 34 58

Barcelona

http://www.barcanete.com/


Horario: Cañete Barra, de 13 a 24 h. Cañete Mantel, de 13 a 16 h. y de 20 a 24 h.

Especialidad: Tapas