Zim| La noche enBarcelona| Guía del Ocio y Cultura de Barcelona

Zim

El Zim es como uno de esos varones –o mujeres, pero permítanme que por mi condición de fémina me decante por el sexo opuesto– que ganan en las distancias cortas. Como uno de esos hombres que por fuera prometen ser normalitos, pero que una vez los conoces ya no puedes seguir prescindiendo de ellos. Tienen algo atractivo, carácter, personalidad, carisma. Y una no puede más que rendirse ante el deseo

El Zim es como uno de esos varones –o mujeres, pero permítanme que por mi condición de fémina me decante por el sexo opuesto– que ganan en las distancias cortas. Como uno de esos hombres que por fuera prometen ser normalitos, pero que una vez los conoces ya no puedes seguir prescindiendo de ellos. Tienen algo atractivo, carácter, personalidad, carisma. Y una no puede más que rendirse ante el deseo de encaminar su pasos hacia ese imán una y otra vez. Lo mismo ocurre con la amplia clientela de este minúsculo bar del Barri Gòtic: una vez han conocido sus encantos, regresan a casa sabiendo que van a volver. Nunca dieciocho metros cuadrados estuvieron tan bien aprovechados. El Zim es un bar pequeño –muy pequeño–, pero precisamente ahí radica parte de su grandeza. Su espacio limitado permite que los diversos grupos acaben interactuando entre ellos, favorece que las palabras fluyan en muchas direcciones, ayuda a que las conversaciones crucen las fronteras del pudor. Además, la atmósfera que se crea a partir de una decoración clásica y de la música de jazz a un volumen moderado acaba de conformar un ambiente del todo acogedor. ¿Pero qué sería de las conversaciones interesantes y de las buenas compañías sin un buen vaso de vino sobre el que verter las emociones? Aquí es precisamente donde el Zim se sale por completo. Una cuidada selección de vinos de productores poco comerciales acompañada por una pequeña pero selecta carta de tapas, promete contentar el paladar de los más sibaritas. Los quesos son artesanos –de la tienda del nº 16–, los embutidos de Cal Rovira y el pan de chapata del Forn de Pà Núria de Roger de Flor. Además, con la primera copa de vino te dan un beso (panecillo de cereales con embutido). ¿Cómo no ibas a volver? POR OLGA MOYA

Zim

Dagueria 20


Horario: Ab. De lun. a sáb. de 18 a 23 h

Categoría: Bares y pubs