Eslovenia, la sorpresa habita al lado| Escapadas enBarcelona| Guía del Ocio y Cultura de Barcelona
  • Lago Bohinj (@Dunja Wedam)
26/02/2013

Eslovenia, la sorpresa habita al lado

Existen lugares muy cercanos cuya belleza continúa oculta para la brújula del viajero, pequeños tesoros cuyos paisajes bien merecen una visita antes de que se conviertan en un secreto a voces.

Texto: Olga Moya

 

Existen lugares muy cercanos cuya belleza continúa oculta para la brújula del viajero, pequeños tesoros cuyos paisajes bien merecen una visita antes de que se conviertan en un secreto a voces. Eslovenia es uno de ellos.

 

Si hace un año me dicen que al cabo de unos meses visitaría Eslovenia, no hubiera dado crédito. La habría podido situar en un mapa con alguna dificultad y recitar su capital de memoria gracias a la clase de geografía de primero de carrera, pero en ningún caso habría podido señalar un solo atractivo del país, ni identificarla bajo ninguno de esos tópicos tan recurrentes entre viajeros y periodistas. Eslovenia era para mí tan desconocida como algunos países del pacífico. Y es precisamente por ello por lo que mi viaje al interior de sus confines fue más mágico que de costumbre: cuando uno no sabe con lo que se va a encontrar, el asombro está asegurado. Lamento tener que estropearles un poco el factor sorpresa con este reportaje.

 

 

LIUBLIANA, CAPITAL DEL SOSIEGO

 

Liubliana posee el encanto de las ciudades pequeñas en las que las prisas no apremian y las distancias pueden recorrerse a pie. Además, sus calles adoquinadas, la serenidad que desprende el río que le riega los cimientos y su imponente castillo dominando el paisaje urbano, le van sumando atractivo a cada paso.

 

El Castillo de Liubliana, ubicado en la cima de una colina que se alza sobre la ciudad, es probablemente el edificio más emblemático de la urbe. Se puede ascender a pie o en funicular y, una vez arriba, las vistas son absolutamente impresionantes. Aunque hay evidencias de que la colina que lo alberga ya se encontraba habitada en el siglo XII a.C., el castillo medieval fue constituido en el siglo IX y posteriormente reconstruido durante los siglos XVI y XVII. Merece la pena ascender a la Torre del Mirador.

 

Situada en el corazón histórico de la ciudad, la Plaza Prešeren es un buen punto de partida para descubrir la ciudad, así como una excelente elección para acabar el día tomando un café o un cóctel en alguna de las múltiples terrazas que se alzan a lado y lado del río. Las plazas Mestni, Stari y Gornji también forman parte de los lugares más carismáticos de la capital. En ellas se encuentran gran parte de los restaurantes y cafeterías de la ciudad, custodiados por límpidos edificios barrocos y medievales.

 

Por último, no podemos perdernos el Puente de los Dragones, de estilo art nouveau, flanqueado por cuatro atentos dragones que se ocupan de la protección de la ciudad. 

 

 

VERDE QUE TE QUIERO VERDE

 

Pero el verdadero encanto de Eslovenia radica, sin lugar a dudas, en sus múltiples tonalidades de verde. El Parque Nacional del Triglav, situado en los Alpes Julianos, es un territorio de altas montañas rocosas, profundos desfiladeros de río y barrancos kársticos de las altiplanicies que alberga un gran número de especies de flora y fauna autóctonas. Cuenta con infinidad de rutas para realizar a pie. Además, se puede ascender al Triglav que, con 2.864 metros, es el pico más alto del país.

 

Desde el sur del Triglav, el paisaje se extiende hacia el Valle del río Soca y los desfiladeros de sus afluentes. La zona del valle del Soca, un río esmeralda de matices imposibles, atrae tanto a los que buscan reposo como a aquellos que gustan de desafiar a la adrenalina. Existe una abundante oferta de deportes acuáticos: desde piragüismo y barranquismo hasta rafting. También es posible experimentar la zona en parapente, ala delta o bicicleta de montaña.

 

En la parte norte del territorio del Triglav se localiza el Valle superior del río Sava, un popular destino turístico que conquista a aquellos que prefieren practicar senderismo, alpinismo, ciclismo, equitación o pesca. En invierno, es un concurrido lugar para los amantes del esquí o los trineos tirados por perros.

 

 

ENTRE DOS LAGOS

 

Eslovenia posee una sola isla, sin embargo ésta es, por su originalidad, más atractiva que el resto de ínsulas del planeta. Protegida por las pintorescas montañas circundantes y blandiendo un imponente castillo sobre su espalda, la isla reina en medio de un lago alpino. Nos hallamos sin duda alguna en Bled, el enclave turístico más popular del país. No en vano, a lo largo de los últimos siglos ha sido el destino vacacional preferido de las clases dirigentes, desde la familia real yugoslava hasta el Mariscal Tito, circunstancia que se refleja inequívocamente en las construcciones de palacios y balnearios a orillas del lago.

 

Como en el resto de enclaves de los que hemos hablado, el deporte ocupa aquí un lugar de honor. Y es que, una de las cosas que más sorprenden al viajero que se adentra en Eslovenia es la cantidad de ejercicio al aire libre que practican sus habitantes. En Bled veremos gente nadando o practicando remo en verano, patinando sobre hielo en invierno o paseando en bicicleta y a pie al margen de la temporada del año en la que nos encontremos. No dejes escapar la oportunidad de convertirte en uno de ellos.

 

Muy cerca, Bohinj ofrece posibilidades ideales de relax en todas las estaciones del año. Se trata de uno de los valles más hermosos de los Alpes Julianos con su intacto lago coronando la escena. Nos hallamos en el lugar prefecto para realizar excursiones cortas y caminatas por los acondicionados senderos circundantes. En mi opinión personal, el paisaje más auténtico e intimista que experimenté en el viaje. Y el listón estaba alto.

 

 

POSTOJNA

 

Red de 20 km. de túneles ricos en espeleotemas, galerías y salas que conforman la gruta europea más visitada. Posee una extraordinaria riqueza en estalactitas, estalagmitas y formaciones calcáreas de las más diversas formas y colores. Dispone de un trenecito que lleva a los visitantes hasta las profundidades de la roca.

 

 

CASTILLO DE PREDJAMA

 

Hace más de 700 años que este impresionante castillo reina en la pared de piedra de 123 metros de altura sobre el que está esculpido. Se trata del misterioso escondite del intrépido caballero Erazem de Predjama. Entre los espacios más interesantes se cuentan las habitaciones, la capilla y el calabozo.

 
 

DATOS DE INTERÉS

 

Cómo llegar: Se puede tomar un vuelo de Barcelona a Ljubljana, aunque recomendamos tomarlo hasta Venecia y desde allí recorrer en coche de alquiler los 250 km. que nos separan de Liubliana. Además, la mejor manera de moverse por el país durante toda la ruta es en coche.

 

Dónde alojarse: Debido a las reducidas dimensiones del país, es aconsejable instalarse en un único alojamiento. Recomendamos pernoctar en Sobes, habitaciones en casas particulares en las que la proximidad con los locales no menguará las comodidades. El mío: Sobe Palazan Jerman, en Bled.

 

Dónde comer: La mayoría de restaurantes ofrecen una buena selección de manjares autóctonos que harán las delicias del viajero. Si os queréis dar un homenaje, acudid al Vila Bled Restaurant, situado en el interior de la antigua residencia de Tito en Bled.

 

Oficina de turismo: +386 1 306 45 75

www.slovenia.info/es